En varios abanicos


En varios abanicos


Lo que hayas de mirar por las varillas, 
míralo cara a cara: 
que la virtud no debe ser avara 
del suave carmín de las mejillas... 
-¡ni mirar a hurtadillas!

Cuando mires estos versos 
al tiempo de abanicarte, 
piensa que la dicha es humo, 
piensa que la vida es aire.

¿En dónde habrá un abanico 
semejante a un solo a copas, 
de espada, malilla, basto, 
punto, rey, caballo y sota?

¿A qué llevas abanico 
si, en tu casa y en la calle, 
suspiros y bendiciones 
siempre están abanicándote?

Cuando tú te abanicas, 
sopla en la Corte, 
si estás triste, Solano; 
si esquiva, Norte; 
si airada, Noto, 
y si amorosa y tierna, 
dulce Favonio.

No tanto te abaniques 
que de ti huya 
la atmósfera tranquila 
que te circunda: 
bendita atmósfera 
de virtud y de ciencia, 
de amor y gloria. 
Abanícate, empero, 
niña preciosa, 
cuando te cerque el humo 
de la lisonja...; 
que la modestia 
es la mejor compaña 
de la inocencia.

Pedro Antonio de Alarcón (1.833 - 1.891)
.

0 comentarios:

Publicar un comentario

-emoticonos
:a   :b   :c   :d   :e   :f   :g   :h   :i   :j   :k   :l   :m   :n   :o   :p   :q   :r   :s   :t